¿Por qué unos sí y otros no?
¿Por qué algunos niños, adolescentes llegan a tener éxito en la vida en todos los niveles y otros no? ¿Por qué aun poseyendo un alto coeficiente intelectual no llegan a ser los más exitosos? ¿Por qué algunos parecen saber cómo superar situaciones difíciles y otros estar siempre metidos en problemas?
La inteligencia emocional es la capacidad de gestionar con éxito nuestras emociones para hacer frente a cualquier contratiempo en todos los aspectos de nuestra vida. Nos permite entender nuestras emociones y las de los demás, empatizando con ellos y fomentando el buen trabajo en equipo, lo cual dará como resultado un desarrollo personal necesario para conseguir Éxito en cualquier aspecto.
La Inteligencia Emocional no es más que un conjunto de habilidades como el autocontrol, la perseverancia, el entusiasmo y la automotivación. Podemos enseñar a los niños a adquirirlas para que consigan el mejor rendimiento intelectual.
Existe un vínculo entre sentimientos, carácter y actitud ética. La falta de autocontrol en nuestros impulsos hace que se tenga un déficit de valores morales, ya que estamos a merced de nuestras incontroladas reacciones.
También es importante señalar que la base del Altruismo está en tener empatía con los demás, en comprender sus emociones, lo que conduce a un incremento de la sensibilización por las necesidades de los demás.
Aplicando inteligencia a la emoción estamos controlando nuestros sentimientos, tomando riendas de nuestros impulsos, comprendiendo los sentimientos de los demás y como escribió Aristóteles: “Enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, momento oportuno, con el propósito justo y el modo correcto”.
La inteligencia emocional nos ayuda en la mejora de relaciones personales, en la consecución de éxito en la vida laboral, en la mejora de la salud y en nuestro bienestar general.
La herencia genética determina nuestro temperamento, así como el tinte emocional del hogar y colegio modelan el mapa emocional en niños y adolescentes que regirá el resto de su vida.
Una deficiencia en inteligencia emocional conduce a estados de depresión, una vida llena de violencia, trastornos alimenticios, drogas y abusos sexuales. Existe un aumento en las generaciones de hoy en día al aislamiento, ira, depresión, agresividad producto de problemas emocionales.
El objetivo es conseguir una reconciliación entre mente y corazón en las escuelas y familias. Es fundamental asentar unos valores éticos en el seno familiar gobernados por el dominio emocional que nos conduce a un desarrollo personal en la sociedad.
¿ Qué es la Emoción ?
Es el movimiento, la acción propulsada por un sentimiento generado a través de una situación vivida. Viene de los términos “moción”, movimiento y “e” hacia. Toda emoción nos lleva a una acción, aunque en los adultos se encuentren disociadas en la mayoría de los casos. De esta disociación derivan problemas de salud al no permitir aflorar el impulso necesario.
Estudios científicos demuestran que cada emoción tiene su propia expresión en el cuerpo y en la mente, así por ejemplo en un momento de ira aumenta el flujo sanguíneo como respuesta para una posible pelea, y aumenta el nivel de hormonas para proveer al cuerpo de más energía. En nuestro cerebro se quedan gravados los momentos vividos con intensidad emocional que no fueron gestionados inteligentemente ni expresados.
El doctor alemán “Hamer” desarrolló la teoría de que un momento vivido bajo gran estrés, que no ha sido expresado, y ha sido vivido en solitario, genera una carga emocional tan intensa que se queda gravada en el cerebro provocando en el cuerpo una respuesta a ello en forma de enfermedad. A través del estudio de sus pacientes descubrió mediante escáneres unos focos gravados en los hemisferios cerebrales de forma que para las mismas enfermedades, los focos estaban localizados en las mismas zonas cerebrales.
La carga emocional se almacena en un pequeño foco situado en la parte anterior del tronco cerebral con forma de almendra llamado “Amígdala”. Este pequeño cubículo registra las emociones vividas en momentos de intensidad, y su funcionamiento es asociativo de forma que para hechos vividos en el presente con mismos rasgos que los vividos en el pasado deja aflorar esa carga emocional sin ningún tipo de discriminación. Cuando la impronta es vivida en una edad temprana donde el niño no es capaz de articular palabras ni expresar sus emociones, la emoción queda registrada en la amígdala como un recuerdo para siempre y aflorará automáticamente sin control. Si hubiera podido expresar sus sentimientos, la carga emocional grabada sería menor.
A la hora de manejar las emociones podemos evitarlas evitando ciertas situaciones, o negarnos a sentir determinadas. También es posible que la emoción nos domine o que aprendamos a utilizarlas sacando lo positivo de ellas.
Las emociones dolorosas son señales de acción que nos indican que debemos cambiar nuestra actitud, situación.
¿Cómo dominar una emoción? Lo primero es identificar qué estoy sintiendo, reconocerla y apreciarla. Saber leer el mensaje que nos está transmitiendo y confiar en experiencias pasadas donde supimos manejarlas con éxito. Asegurarnos que podremos controlarlo en un futuro y pasar a la acción.
Debemos saber interpretar las señales que nos indican que debemos tomar parte en una Acción.
¿ Para qé sirve la Inteligencia Emocional?
Para identificar y comprender tus reacciones ante determinados comportamientos y tener la posibilidad de cambiarlos. Aprenderás a cambiar hábitos de comportamietno negativos por positivos mediante un trabajo personal profundo que tú mismo diseñarás.
Tener una deficiente Inteligencia Emocional te impide conseguir tus objetivos en la vida personal y profesional, ya que ser inteligente emocionalmente significa manejar con éxito tus relaciones personales y por lo tanto tener éxito en todos los aspectos de tu vida.